Pasaron cosas por mi mente en Ezeiza, tu traslado a Canadá fue todo un parto, nerviosa, callada, te besaba en la despedida.
El avión levantaría vuelo y me alejaría de tu vida, tu olor, tu amor.
Cuando despegó, las lágrimas inundaban mi rostro, no cesaba mi tristeza; con mis manos en los bolsillos y llorosa, fui alejándome del aeropuerto. Llegué a nuestra casa, abrí la puerta y tu perfume me sacudió.
Pensando en las noches que dormí en tus brazos, me senté en tu sillón preferido y me dije: tranquila, tranquila esto durará seis meses y no es posible, que comiences a desfallecer. Ordené las cosas que no llevaste; no podía con mi vida, prendí el televisor para entretenerme, busqué una película y quise ser la protagonista y poder, por leves momentos olvidar la despedida.
Estar en casa es un calvario,  vienen a mi mente tus besos y abrazos, solo encuentro consuelo tomándome de la manga de una campera, olvidada en el placard.. ¡huele a ti! es como si estuvieses abrazándome, ! NO ,ME DEJES!.
Imagino tu estadía en el exterior brevemente, llamadas telefónicas, e- mail, fax, no me alejaré de la computadora.
Nos escribiremos todos los días, será la fuente de nuestro amor.
No quiero lastimarme pero el viento susurra nuestra canción como trayéndome a la realidad que solo yo la escucho.
Invento cosas para realizar, así el olvido no nos secuestra.
¿Se llevaría alguna prenda mía, para sentirse acompañado?
Así cada uno la vive como puede ya estaremos juntos nuevamente, amándonos y escuchando nuestra música, comenzará la fiesta para nosotros..
Chau amor , duermo con tu pijama, así no me dejas ni un instante.
Te amo.

Gladys
 

 


 

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