El que besa mi rostro dormido,
pasajero de noches tranquilas,
me murmura al oído,¡mi vida!,
obstinado despierta mi cuerpo,
mediar con mis sabanas blancas.
Insolente besa mis labios,
despierta mi instinto salvaje,
quema, su boca de fuego,
el abrazo ardiente recorre silencios.
Son melodías, ocupando el recinto,
el candor de la noche se apaga,
el amanecer nos encuentra cansados.
Los dos quistecitos abrazados,
ocurrió en la casa del monte
rodeada de álamos verdes.
Alegrando los pájaros bellos,
mil colores avistan la choza,
mariposas inquietas que van,
el viento nos trae perfumes y
siluetas vagando en el aire,
son las huellas de amor preservado,
tamaño de amor, de los dos.

10-2006


 






La Música de esta Página
"Claro de luna"
Peter Bustamante (piano)