

Margaritas , calas , azucenas
de flores del jardín cúbreme toda,
conviérteme en doncella de la pena
o pediré a las flores mi condena.
Rojo ceibo encandila la orilla
del Paraná que contiene mil flores,
mojaré el perfume y los dones
canturreo , romanza y esquina.
Gladys Ovadilla