Iba con mi bagaje de ensueño
A refugiarme con el libro de Neruda
En mi casa de mar desnuda
Porque soy de mi desvelo dueña.
Negros nubarrones oscurecieron el cielo
Corría por las calles antes del duelo
La lluvia llegaría sin dejar cubrirme
Sola asustada como magia abrirme.
Llegue, me acurruque vencida
El tintinear de las gotas parecían
No dejar de caer toda la noche
Me asusta el viento mover los vidrios.
Como fantoche
En la madrugada sentía mojar la arena
Caía penetrante por la escalera
No se si supiste que te esperábamos
Torrencial y furioso la vida entera.

                          Gladys Ovadilla
 

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