Seca tus lágrimas mamá,
no quiero que sufras más,
mis pañuelos atentos están
como un oasis sin dolor.
Mama, todo lo que recibo
son franjas de tu amor,
se van abriendo al corazón,
para que se entere el mundo,
u disfrutarte como hoy.
Mírame he vuelto a ti,
mama no soy un niño
sin ti no viviré.
¿Dónde encontrare la ternura?
los besos y tu figura,
los secretos compartidos,
los cantos y mis caprichos
de niño muy consentido.
Mamita del alma pura
bendecida con incienso,
yo no tendré compostura
para mi sos la hermosura.
No llores mama soñada,
eres solo para mí,
te comparto un instante,
¡Te amo no te perdí!