Camino tus calles
de suaves pendientes,
mi mente atenta
mirando la gente.
Verdes balcones
perfuman tus valles,
en él me detengo
sediento paisaje.
Recogen mis ojos
olivares, pan y vino,
mil flores y pinos.
Collares de perlas
del viejo volcán
detente, no temas
todo lo veras.
Sicilia soñada
de rocas rosadas
serpenteando rutas
elevadas risas
perfumadas brisas.
De sol tan ardiente
de cielos azules
y bravas vertientes.
El Mediterráneo te baña
sus aguas no dañan.
Oh, amada Sicilia
cuna de su padre
vergel de mis hijos
para mí el edén.
Tempestad de ilusiones
deja que me ausente
lleve lejos tu aliento
vuelva a ti, en el viento.

                          Gladys Ovadilla
 

Volver a Poemas Próximo Poema