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Nívea, pura, blanca
cual inmaculada mansa,
describes para mí una paloma
que calcula mi amor sola.
Madre de los enfermos
déjame llegar donde las alas
no detengan este vuelo.
Por llegar espero
tu manto de mar espuma
cicatriza dolores enclaustrados,
corrige desvaríos encantados,
perdona con piedad los bautizados...
espero de ti todas las tardes
que bendigas con amor sereno
a todos los que amo y quiero.
Gladys Ovadilla
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